Nota de Redacción. Este artículo es una colaboración del autor del libro “35 años: Historia de la escena del graffiti y del hip hop en Úbeda” y hace referencia a una de las cuestiones que se han comentado durante años sobre si el famoso pionero del movimiento, el madrileño Juan Carlos Argüello Garzo, conocido en la escena como MUELLE® (1965-1995), dejó su marca en la ciudad de los Cerros. Figura incomprendida en su momento, provenía de la escena punk, emuló cin sus firmas el graffiti neoyorkino, y supuso uno de los primeros en tomar un spray para pintar en paredes. Su pronta muerte a los 29 años lo convirtió en un símbolo, y fue a partir de los primeros años del siglo XXI cuando su figura empezó a revalorizarse a través del reconocimiento de la comunidad. Sus piezas han sido posteriormente restauradas en la Ciudad de Madrid, entendidas como un elemento clave de la cultura urbana de la capital durante la década de los años ochenta.


En primer lugar, me gustaría aprovechar estas líneas para transmitir mi más sincera enhorabuena y felicitar al responsable de esta Web por atreverse a tratar temas que están alejados de lo que es considerado como cultura a nivel local. Este artículo, cuya elaboración es la consecuencia de un trabajo intenso que he venido desarrollando desde octubre del año 2.016 pretende acercarse a los inicios e historia del graffiti en Úbeda. La consecuencia ha sido la publicación de un libro digital de más de 400 páginas que se titula “35 años: Historia de la escena del graffiti y del hip hop en Úbeda” y que afronta su segunda edición revisada y ampliada.

En este libro, se habla largo y tendido sobre las primeras intervenciones de graffiti en nuestra ciudad pero en este artículo vamos a centrarnos en un hecho que durante décadas ha pasado inadvertido ante los habitantes de esta ciudad. Se trata de la aparición en Úbeda de firmas de MUELLE®, popular graffitero madrileño. Durante años, se especuló sobre la posibilidad de que MUELLE® hubiera, realmente, estado en Úbeda o que bien, algún admirador suyo, hubiera realizado pintadas similares, imitándole, algo que no tenía nada de extraño.

Para entender y comprender la importancia que MUELLE® tenía, hay que reconocer que fue uno de los escritores de graffiti más prolíficos y populares de los años 80 en Madrid, siendo uno de los posibles pioneros en la primera mitad de la década de los 80. No es el fin de este artículo profundizar sobre los inicios del graffiti en España y en Madrid ya que para eso, hay numerosas publicaciones que profundizan en este tema. Nosotros sólo nos centraremos en la posibilidad de que MUELLE® realmente hubiera estado en nuestra ciudad. MUELLE® fue un precursor del denominado graffiti autóctono Madrileño, esto es, un estilo de graffiti originario de España, que no tenía relación con la corriente Hip-Hop que años más adelante se instauró en nuestro país. Este estilo de graffiti tiene el culto a la firma como eje principal, con el paso de los años, las firmas básicas fueron convirtiéndose en “grosores”. Esto es, engordar la firma con colores llamativos, aumentándola de tamaño y haciéndola más vistosa y llamativa. La firma de MUELLE® llegó a recorrer todo Madrid, Londres y media España debido a los viajes que este realizaba. En los años 80, circular por Madrid y observar firmas de este escritor no tenía nada de extraño debido a que él trabajaba como repartidor de
mensajería, labor que compaginaba con la pintura y con la música, siendo parte de un grupo musical rock-punk llamado “Salida de Emergencia”.

De hecho, YATEN, pionero escritor local refirió durante una charla sentirse inspirado por los graffitis de Muelle. Durante años, su popularidad era tal que hasta protagonizó el reportaje emitido en TVE-2 en el año 1.990 llamado “Mi firma en las paredes”. Tristemente, en 1.995, nos dejó debido a una dura enfermedad. Durante años, todas aquellas personas vinculadas al graffiti ubetense rumoreaban, sin poder aportar ningún documento gráfico preciso, sobre la presencia de firmas de este escritor en nuestra ciudad. Casi 40 años después, venimos a “casi-resolver” el misterio. En efecto decimos que MUELLE ®, realmente SÍ estuvo en Úbeda y SI pintó, pero tristemente, no podemos, por ahora, aportar prueba gráfica alguna. Personas fuertemente vinculadas al graffiti ubetense como SMILE16, BAS, BEZEA, LECHU de entre otras referían la presencia de firmas de este escritor madrileño, pero en realidad, nunca, nadie, sabía precisar nada. SMILE16 refiere que cerca de la iglesia de San Isidoro, existía una
firma que afirmaban, que por su calidad y trazo, podría ser, con total probabilidad, original.

El sitio señalado con la flecha es el que según SMILE16, testigo de este hecho, era donde se encontraba la firma de MUELLE® a principios de los 90 o como muy tarde, a finales de los 80.

Otras personas vinculadas a la escena afirman que no sólo había una, sino dos firmas. Desvelemos el misterio. Corría un fin de semana indeterminado de un mes indeterminado de un año que podría ser, 1.989 o 1.990. Un hijo de familiares ubetenses, vivía en Madrid y se dedicaba a la escritura del graffiti, usando el “aka” o nombre de MOGUI. MOGUI ostenta el honor de haber sido,
oficialmente, el primer escritor de graffiti que pintó en Úbeda entre 1.989 o 1.990 junto con MUELLE®. Durante más de 35 años, se rumoreó todo tipo de hipótesis sobre MOGUI y sobre su origen, lo que estaba claro, es que su estilo denotaba que su origen era madrileño, el estilo autóctono de Madrid era muy inconfundible y característico. Nunca más se llegó a observar una pieza, grosor o graffiti de MOGUI en la ciudad y el único realizado en la Avenida de la Loma estuvo presente durante años hasta que fue eliminado. Afortunadamente, de la mano de LECHU, que en 1.995 estaba editando el que fue el primer fanzine de graffiti en Úbeda, llamado X-THEMA, se realizó una fotografía en color de la que conservamos una copia exacta del negativo original en nuestro archivo, si no fuera por esa foto, probablemente, no hubiéramos podido documentar esta historia.

MUELLE® y MOGUI, como aficionados a este mundo, eran amigos. Muchos de los que recuerdan a MUELLE® reseñan la bondad de su persona o como hasta incluso, como él abría las puertas de su vivienda para charlar con otros practicantes del graffiti, o hasta hacer todo tipo de trabajos sobre camisetas, manteles… hay constancia de que, en su día, existieron hasta coches con la firma de MUELLE® en forma de pegatinas que él mismo regalaba o dibujaba en vivo ante sus admiradores o fans. La casualidad de un viaje quiso que MUELLE® visitara Úbeda durante un fin de semana y que junto con MOGUI pintaran en esta ciudad, sembrando, sin querer, la primera semilla que con el paso de los años originó la cultura del graffiti en Úbeda. En 2.026 yo tuve la oportunidad de charlar personalmente con MOGUI donde se me confirmó varias cosas, la primera, es que la misma noche que se realizó el grosor azul de la Avenida de la Loma, al lado MUELLE® realizó una firma, que también podría haber sido compañera de la realizada en San Isidoro. No se descarta que hubieran existido más firmas de MUELLE® en la ciudad. MOGUI también nos confirmó que además, él sólo realizó ese grosor en azul y que no se realizó ninguno más. Sin duda, después de más de 36 años logramos documentar algo que durante muchos años fue considerado como un rumor.

Fotografía original del grosor de MOGUI ubicado en la Avenida de la Loma, posiblemente, entre 1.989 o 1.990. La pared se conserva, sin el graffiti, aunque se pueden vislumbrar algunos restos de pintura azul en pleno año 2.026 y una mancha en una baldosa cercana con un punto azul ¿Una prueba del aerosol antes de pintar? Imagen tomada por LECHU en 1.995.

Antes de finalizar este artículo, sólo queda realizar una aclaración… si por cualquier circunstancia las firmas de MUELLE® se hubieran conservado y sabiéndose que en pleno 2.026, todo rastro de este escritor tiene un valor incalculable. ¿Cuál hubiera sido la actitud del Ayuntamiento de Úbeda? Muelle en los años 80 era multado y denunciado… ahora, el mismo Ayuntamiento de Madrid que borraba sus pintadas y lo perseguía le ha concedido una calle en el populoso barrio de Campamento. No sé qué hubiera pasado en nuestra ciudad, posiblemente, hubieran utilizado este reclamo como atractivo turístico. ¿Y si luego SHOTTA se hace famoso? Imagine que en un hipotético caso, dentro de 50 o 60 años, la firma de SHOTTA es considerada un bien de interés cultural a proteger… y le dicen que si su fachada tiene o conserva una firma de SHOTTA original, el valor de su inmueble se duplicará. Es una pena que las autoridades sólo se sirvan del graffiti y de la cultura urbana sólo para su interés particular… lo vemos a menudo cuando desde instancias locales no se cuenta con miembros de la escena ubetense a la hora de realizar actividades pero luego a su vez reclaman a artistas renombrados, obviando el talento local.

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